Saturday, January 31, 2015

Confesiones de Internet





El internet es un asombro de la genialidad del homo sapiens. Un espacio que le permite a la especie estar en contacto consigo misma, y hace de cada individuo un símbolo en la maquinaria de una ecuación infinita. Un cableado de ideas con el suficiente poder para moldear todas las personalidades individuales, nutriéndose de la fuerza de billones de cerebros que soplan su creatividad sobre ellas. Toda la inteligencia potencializada sobre una base física que permite ser compartida a través de los sentidos. Pararse frente a sus portales es como estar frente a un abismo, un vórtice de donde salen disparados infinitos espíritus en todas direcciones, que permean el universo con su luz y su sombra.  
***

El internet está vivo: Sueña. Se ríe. Respira.
Es lo primero que se piensa al despertarse en la mañana.
¿Qué habrá pasado? ¿Quién estará allí? ¿Adonde dejaré que este cerebro se entretenga?
Fotos de chifladas megadivas son abiertas solo porque creén que podrán verle las tetas. 
Se preguntan que significará la palabra puñeta.
Leen un cuento de Edgar Allan Poe, mientras miran de reojo una pelea de Thai Box.

El internet está vivo: absorbe.
Previene disfrutar las mieles de la soledad.
Dificulta mirar los atardeceres, las estrellas, ese gesto que hacen los amados solo para sus parejas.
Seduce pensando que mantiene unido, cuando en realidad, no deja que las caras se miren de frente.

Pero a mí eso no me importa.

Internet, déjame adorarte.
Déjame escapar en un video de Youtube,
Déjame soñar un status en Facebook
Y claro…

No me despiertes. 

No comments: