Friday, January 28, 2011

Carta Para los Amores Naufragos

Mientras el vapor del presente consuela mi conciencia con su abrazo tierno, camino pensativo sobre las estelas de la nostalgia: Dormito sobre el recuerdo de la lluvia bendiciendo nuestros labios mientras se unían risueñamente en un beso mojado. Cuando el hoy era eso: solo el hoy. Cuando el viento se languidecía en tu rostro mientras mis manos se adormecían en tu pelo, ajenos al tiempo, a lo pasajero, y a lo eterno. Aquella dulce ignorancia de la juventud desnudándose en los placeres de su infancia.

Como un sueño interminable incapaz de discernir su propia falsedad, andábamos ilusionados que todo en la vida duraba para siempre. Estas carnes no perdonan. Estas mentes, contenidas en esta materia casi fecal, están destinadas a cambiar. Perdóname por no seguirte agarrando las manos. Por no estar ahí para presenciar tu risa, tu dolor, tu amor de luna, tu sangre fogosa, tus ojos piadosos. Hoy solo tengo este lápiz y esta tinta, plasmando mis gritos en los vientres de tu ausencia. Hoy soy un hombre nuevo. Te lo debo todo a ti. Te mando un beso que te dure para siempre.

1 comment:

desiree de chahin said...

ALAN DELMONTE QUE BELLO TE QUEDO QUIEN SERA ESA PRINCESA QUE TE INSPIRO, DIOS TE BENDIGA HERMOSO TE QUEDO. UN BESO