Monday, December 21, 2009

En Amor

Me lo enseñaste todo, con una mirada empapada de amor, y una estrella en cada suspiro. Tu divino aliento me enseño a volar, calmado por ese amor profundo que enjuagaba mi ser. Eras ese ángel que tomo de mi mano, y me enseño a luz clara lo que significa amar. Como nadie encarnas todo lo puro de este mundo, y tu ser brillará en mi hasta el fin de mis días. Como no te puedo querer, cuando tu ser ya está en mi? Como poder olvidar cuando nos perdiamos desterrados, sumerjiendonos profundamente en la union que brotaban de nuestras fusionadas almas? O como dice Altolaguirre, quien el cuerpo, quien el alma?! Solo las lágrimas que brotan despiadadamente de mis ojos cansados entienden este despiadado dolor que me aturde sin piedad. Te quiero dejar ir para que puedas volver a encontrarte en la fortaleza de tu bastión, y puedas seguir creciendo hasta cubrir todo el universo con tu grandeza, divina mujer. Si te quedas conmigo, nos quedaremos paralizados a la orilla del camino. Mientras tanto, yo lloraré el incumbrable dolor de tu ausencia, que se afinca en mí mientras me muero en vida. Espero que Dios nos proteja en su campana de paz, y podamos recordarnos en amor, hoy y para siempre.

1 comment:

yendry said...

la nobleza del amor :)