Divina incertudumbre
de mi yo...
que deslumbrado
se pierde,
se encuentra
y vuelve a perderse
en este vasto oceano de pensamientos etereos...
Niebla divina que en mis ojos se posa
y marchita la luz que
escasa,
radiante me acuerda...
del no ser, del no sentir, del no pensar,
de los instantes de claridad que se esfuman
en una sala de cine oscura,
de un despertar glorioso bajo un arbol que murmura,
de una oracion que fue oida,
sin juicios, clara y pura...
Pero de nuevo surge mi yo,
con sus delirios de grandeza
y su seductora miseria,
para volverme a hundir en ti,
calumniosa niebla,
que nos ciegas a todos,
con tus habiles
y seductoras tinieblas.
Felizmente extraviado,
neurotizado en sombras que plasman turbulencias,
corriendo en un sendero de espejos curvos que han perdido
la conciencia,
sediento de verdades y purezas,
recorro mi camino,
que mitad iracundo, mitad tristeza,
claramente nos demuestra...
este caminar absurdo,
que termina desolado, tal vez divino....
en polvo enamorado, en silencio, sepultado.
No comments:
Post a Comment